martes, 14 de julio de 2009

Proceso de escritura - 14/07/09



Información recolectada - António de Oliveira Salazar



La Revolución en su esencia es lo que realmente me interesa del trabajo. Sin embargo, ella no se puede disociar de algunos temas y personajes. Salazar es uno de esos elementos que no se pueden dejar de lado si se quiere interpretar por qué se llegó a esa rebelión.

António de Oliveira Salazar (Vimieiro, Santa Comba Dão, Portugal, 28 de abril de 1889 - Lisboa, Portugal, 27 de julio de 1970), Político y Doctor en Derecho portugués líder de la dictadura del Estado Novo, ejerció como primer ministro entre 1932 y 1968 e interinamente la Presidencia de la República.
La figura de Salazar ganó una votación popular para elegir a los "grandes portugueses" promovida por el canal Radio y Televisión de Portugal (RTP).
Primeros años de vida
Nació en Vimieiro, siendo el único hijo varón de cinco de una modesta familia de campesinos, en el año 1905 entró como seminarista en Viseu; en aquél tiempo era conocido despectivamente como "el hijo de Manholas". Dándose cuenta de su falta de vocación se mudó a Coimbra para estudiar Derecho (1910). En 1914 obtuvo el título de bachiller en Derecho y en 1916 asistente de Ciencias Económicas. Asumió la regencia de la cátedra de Economía Política y Finanzas en 1917 por invitación del profesor José Alberto dos Reis, antes de doctorarse en 1918.
Durante este período en Coimbra materializa su inclinación por la política en el Centro Académico de la Democracia Cristiana, donde hace varios amigos, sin embargo era considerado un alumno de choques entre los seguidores de la Monarquía y de la República. Combate el anticlericalismo de la Primera República a través de artículos de opinión que escribe para periódicos católicos. Acompaña a Cerejeira en palestras y debates. Estudia a Maurras, Le Play y las encíclicas de León XIII y va así consolidando su pensamiento y explicitándolo en sus artículos.
Sus opiniones y contactos en el Centro Académico de la Democracia Cristiana le llevarán en 1921 a presentarse como diputado al Parlamento por Guimarães. Tras ser elegido, y sin encontrar en ello motivación alguna, regresó a la Universidad pasados dos días. Se mantiene ahí hasta 1926, escribiendo y dando conferencias.
Llegada al poder
Con la crisis económica y la agitación política de la I República (que se prolongó incluso después del 28 de mayo), la dictadura militar llama a Salazar en junio de 1926 para la cartera de Finanzas. Pasados trece días renuncia al cargo y vuelve a Coimbra por no habérsele satisfecho las condiciones que consideraba indispensables para su ejercicio.
En 1928, tras la elección de Carmona y en vista del fracaso de su antecesor en conseguir un abultado préstamo externo con vistas al equilibrio de las cuentas públicas vuelve a asumir la cartera. Exigió control sobre los gastos e ingresos de todos los ministerios. Satisfecha la exigencia, impuso una fuerte austeridad y riguroso control de las cuentas, consiguiendo un superávit en las finanzas públicas tras el ejercicio económico de 1928-29.
En la prensa, especialmente la que le era favorable, Salazar sería muchas veces retratado como salvador de la patria. Su creciente prestigio, la propaganda, su habilidad política en la manipulación de las corrientes de la derecha republicana, de los monárquicos y de los católicos consolidaban su poder. El Presidente de la República le consultaba en cada remodelación ministerial. Mientras la oposición democrática se desvanecía en sucesivas revueltas sin éxito, se procuraba dar rumbo a la Revolución Nacional impuesta por la dictadura. Salazar, rechazando el regreso al parlamentarismo de la I República, proporciona la solución: crea la Unión Nacional, movimiento nacional (en la práctica un partido único) aglutinador de todos cuantos quisieran "servir a la patria".
En 1932 tras la dimisión de varios Primeros Ministros, y ya con una consolidada figura en el gobierno Salazar asume como Primer Ministro de Portugal, ese año se lanza el proyecto para crear una nueva constitución, y Salazar llamaría a un grupo de connotados Profesores Universitarios para crearla, en 1933 luego de ser plebiscitada la Constitución es aprobada y entra en vigencia, naciendo así el Estado Novo, y también así el Salazarismo.
Gobierno y Estado Novo
"El hombre de Estado más completo, el más digno de respeto que he conocido es Salazar. Lo considero una personalidad extraordinaria por su inteligencia, su sentido político, su humanidad. Su único defecto es probablemente la modestia."
Francisco Franco, entrevista, 13 de enero de 1958, Le Figaro
Con la Constitución de 1933, Salazar instituyó y consolidó el Estado Novo, un régimen nacionalista corporativo con amplios poderes conferidos al ejecutivo en el control del Estado. La cuestión del tipo de régimen (monarquía o república) es sutilmente dejada de lado mientras los cargos de poder eran distribuidos entre las dos corrientes. El régimen adopta una forma muy moderada de fascismo basado en el de Benito Mussolini, pero muy leve, por esto muchos ni siquiera lo consideran fascista y afirma los valores nacionales y su defensa sacrificando la libertad individual en beneficio de lo que éste consideraba el interés superior de la Nación.
La guerra civil española
Salazar defendía la estabilidad de la vida nacional y temía que la turbulenta situación de España pudiese afectar a Portugal. Intensificó la censura y la acción de la policía política PIDE, Policía Internacional y de Defensa del Estado). Portugal proporcionó al bando sublevado un importante apoyo logístico, permitiendo, por ejemplo, la comunicación entre los ejércitos sublevados del norte y del sur, repatriando a refugiados republicanos y aportando una modesta cantidad de combatientes ("os Viriatos") y armamento. Tras la llegada de Francisco Franco al poder, Salazar tuvo excelentes relaciones con él y con el país vecino, si bien durante la Segunda Guerra Mundial temió que Franco, con el apoyo alemán, intentara anexionar Portugal a España.
La oposición de los sindicatos
El autoritarismo de Salazar le llevó a tomar una posición contraria al sindicalismo libre, algo común a la gran mayoría de las dictaduras. Esta postura, que debilitaba las demandas del movimiento obrero, fue contestada por una parte de la población, que se rebeló. Las fuerzas de seguridad reprimieron duramente dichas protestas públicas, siendo habitual que la Guardia Nacional Republicana (GNR) causara muchos heridos y muertos. Una de aquellas víctimas sería la joven Catarina Eufémia, que se convertiría en la personificación de la resistencia antisalazarista.
Obras
Con un gobierno transformado en la dictadura más longeva de Europa Occidental, Salazar dejó varias obras públicas tales como el Puente Salazar (ahora Puente 25 de abril), el Mirador-Monumento a Cristo-Rei, que demuestra su catolicismo, el Estadio Nacional de Portugal, el Aeropuerto de Lisboa, el Instituto Nacional de Estadística de Portugal, firmó el Pacto Ibérico, autopistas y otras. Sin embargo, su obstinación en mantener las colonias aisló a Portugal y retrasó su crecimiento durante décadas.
Retirada del poder
Impedido por un accidente doméstico que le provocó un hematoma cerebral, fue apartado del gobierno en 1968 y fue sustituido por Marcelo Caetano. Hasta fallecer en 1970 quienes trataban diariamente con él le hacían creer que todavía gobernaba el país, incluso después de haber asumido el gobierno Marcelo Caetano.

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